• Radio música de rock and roll


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Ya sé que Luis Alberto Spinetta no debería formar parte de la historia de rock clásica que recordamos especialmente en éste blog. Sin embargo debemos también recordar que Luis ha sido un verdadero creador de música nacional, pero mucho más que la mal llamadamúsica de rock nacional“, en la Argentina.

Puede comprobarse que el arte musical y el arte poético está muy presentes en su obra; pero la música de rock and roll, por supuesto que no. El “flaco Spinetta” nunca fue un rockero, pese a que desde hace 40 años, los ignorantes periodistas del espectáculo lo involucraron (sin siquiera pudiera él darse cuenta) con el rock nacional argentino.

Ésta debe considerarse una publicación que recuerde con cariño y para siempre el día de su muerte, como el 8 de febero de 2012.

Dicho por sus amigos del barrio: “un tipo adorable”, murió rodeado de sus familiares y sus hijos Dante, Catarina, Valentino y Vera. En enero había estado internado luego de una operación de urgencia por divertículos en el estómago.

El músico había hecho pública su enfermedad en diciembre a través de una carta. La Argentina y muchos otros países latinoamericanos lo lloran con lágrimas de profundo dolor, incluyendo a quien esto mismo escribe aquí ahora. La Argentina está de luto.

Según están diciendo en los medios masivos de información en estos momentos, el flaco Spinetta es reconocido como el Padre del Rock Nacional.

Esto me obliga a tener que explicar lo que reconocemos como “grupo de rock”. Un grupo de rock es considerado, desde hace mucho tiempo (digamos unos 40 años), un conjunto de músicos que ejecutan los siguientes instrumentos: guitarra, bajo, teclado (piano, órgano o sitetizador) y batería.

Es obvio que tales instrumentos son capaces de tocar cualquier tipo de música: cumbia, guaracha, tango, bolero, etc.; y no solamente el género denominado rock and roll. Del género rock se derivan una gran cantidad de subgéneros: rock progresivo (primeras expresiones de un rock supuestamente evolucionado), heavy metal (el supuesto rock evolucionado hasta nuestros días), rock duro; a tal punto de recibir inmerecidamente (también equivocadamente) el nombre genérico de rock a todos ellos. Insisto en que se trata de un término equivocadamente aplicado a un género musical, un nombre que proviene más de una agrupación musical.

Digo “supuestamente evolucionado” por el simple hecho de que no se trata de música en evolución, sino de apenas un “ruido evolucionado”1. En el rock duro casi no existen armonías musicales, solo puede reconocerse un frenético, fuerte y constante ritmo, acompañado de algún modo de violencia física que expresan sus ejecutores, que tampoco podríamos llamarlos músicos.

Hoy nadie puede confundir el “heavy metal” (rock duro) con el “rock clásico“, cuyo representante más significativo es Elvis Presley. Debemos entender que la denominación de “rock” es solo porque se ejecuta con los mismos instrumentos originales nombrados; ya que es lo único en común con éstos subgéneros nuevos. Y surgieron de él simplemente porque se tocaban con esos mismos instrumentos.  Un grupo a medio camino entre el duro rock, supuestamente evolucionado del original y el rock clásico es -a mi entender- el de los Rollings Stones (The Rolling Stones cumplen en 2012 50 años juntos). Radicalmente diferente del rock clásico que está muy bien definido desde un principio como: melodioso, rítmico, marcado, alegre y frenético; que por otro lado, es altamente capaz de recrear los comportamientos de las juventudes de todas las partes del mundo.

Pese a todo lo dicho, y a que el propio Luis Alberto Spinetta, en un principio fue reconocido surgiendo del rock progresivo argentino, debido a la alta calidad de su poesía musicalizada con guitarras electrónicas; fue creando su obra musical altamente distinguida de un simple y monótono rock progresivo. Y esto por supuesto, nos halaga como receptores de esa música altamente pulida, con las estrofas de sus letras que pone en nuestras manos la decisión de apreciarlo como un producto adaptable a nuestras personales necesidades emocionales.

Ésta y no otra es la razón del éxito de Spinetta. No es un género de rock lo que él crea y ejecuta, sino una agradable música muy especial, algo disonante, surgida de su propia emoción de juventud y creatividad. Pero lo hace con los instrumentos musicales que tradicionalmente emplean los músicos que tocan rock. Por lo tanto Spinetta no es un rockero, en el más estricto y verídico concepto atribuible al género puro del rock.

La música de rock original es la confluencia de muchas otras expresiones musicales populares de los Estados Unidos, en los años 50,  especialmente del country y de la música negra (blues, gospel…). El hecho de que se utilicen precisamente éstos instrumentos es lo que posteriormente ha permitido la identificacion de lo que hoy conocemos como un grupo de rock. Posteriormente, tales grupos han surgido por doquier en todo el mundo, y eso gracias a la calidad de la agradable y vívida música de rock; pero mucho más debido a la gran portabilidad física (y hoy también virtual por las computadoras) de los nombrado instrumentos de cuerdas golpeadas con púas (no friccionadas o rasgadas como las del violín).

Piense usted que la “portabilidad” de un contrabajo o de un piano, ha sido conseguida exitosamente a través de la electrónica que fue capaz de “portabilizar” a cualquier otro instrumento conocido o por conocer; creado o por crear, imaginable o por imaginar. Es un hecho indiscutible hoy, que hasta los timbres son simulados por computadora (rings tones en teléfonos celulares).

En América, los grupos: Los Pick Ups (argentinos), Los Teen Tops (mexicanos); han sido capaces de recrear -en español- la música de rock clásico original de los años 50, incluso con composiciones propias muy exitosas. Un grupo argentino que estuvo a medio camino entre los nombrados y los más evolucionados podemos citar a Los Gatos con Litto Nebbia. Al final de este breve camino de evolución del género lo colocamos a Luis Alberto Spinetta.

Concretamente, me parece que es altamente injusto denominar con el género de rock a toda música que pueda ejecutarse con guitarra, bajo, teclado y batería; y es ésta -precisamente- la equivocación que pretendo aclarar. Una confusión entre un género y un tipo de agrupación musical. Por ello deseo crear en ustedes la consciencia que utilizar la palabra rock y rockero con mayor propiedad y cuidado lingüístico. Animémosno a crear el neologismo justo, para las más recientes creaciones musicales, aunque ellas sean ejecutadas con: guitarra, bajo, teclado y batería.

Para recordar a Luis Alberto Spinetta musicalmente -que es la mejor manera de recordar a un músico-, lo escucharemos con su Grupo Almendra en donde está grabada una de sus canciones de mayor éxito: “Muchacha ojos de papel”. En este video se ve al flaco Spinetta acompañado personalmente con los integrantes del grupo (no de rock) Almendra.

NOTAS:
  1. Un sonido un poco mas agradable que un original ruido inarmónico, natural o artificial.

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Las verdaderas historias biográficas de una gran cantidad de nuestros artistas de la época de oro del rock and roll, difieren significativamente de las historias surgidas espontáneamente del imaginario popular. Los mitos que se crean son tan poderosos que son capaces de llevarnos involuntariamente a dar por ciertas, historias verdaderamente fantásticas, pero irreales.

Éste es el caso de la fragmentada biografía real de un extraordinario grupo musical: Los Ángeles Negros, chilenos de nacimiento, un poco argentinos y también mexicanos por adopción; dotados de un talento sin límites para la música romántica surgida de su creatividad, hoy universal, que identificamos como de “rock melódico”.

Digamos finalmente que, en nuestros ambientes de nostalgia rockera, apreciamos enormemente la sincera búsqueda de la verdad, al menos en todos los aspectos de la historia de la música de rock and roll. Por eso vaya nuestro agradecimiento más sincero a Rubén Darío Serrano.

Gracias a que nuestros lectores con mucha fidelidad siguen nuestras publicaciones, es que pudimos enterarnos de detalles importantes sobre la vida de este grupo. Todo comenzó con un comentario que un atento lector, el señor Rubén Darío Serrano, el 11 de enero de 2012 12:48, me escribió:

Todo muy bien, pero ¿quiénes son los señores que aparecen en la foto? Evidentemente el autor de esta nota jamás conoció a los verdaderos Ángeles Negros, ¿verdad? Espero se corrija y coloque, lo antes posible, una foto con los auténticos: Nano Concha (bajo) Mario Gutiérrez (guitarra), Jorge González (teclado), Luis Ortíz (batería) y Germán de la Fuente (vocalista). Claro que podemos mencionar también a las voces de Alarcón “Micky” Barrientos y el desaparecido Ismael Montes.

Mi respuesta inmediata fue que “tenía abierto el diálogo” sobre lo que quisiera ilustrarnos de la “verdadera historia” de éste grupo. Es verdad que yo no conozco a los integrantes de éste grupo y acepto de buen ánimo su crítica. Por otra parte ésta es la mejor oportunidad para que en nuestra comunidad de Generación Rock 50, podamos conocer a los originales (¿verdaderos?) Ángeles Negros.

En la continuación del diálogo y en respuesta a estas reveladoras palabras, el 11 de enero de 2012 13:48, les respondí esto:

Estimado Rubén (Serrano):

Considerando tu ofrecimiento, te invito a enviarme todo el material que consideres oportuno, para publicar bajo tu autoría, si es que así lo deseas. En ésa futura publicación, te presentaré a nuestros lectores para que expongas tu verídica información sobre los “Ángeles Negros”, y por supuesto, sobre cualquier otro artista de la música del que tengas acceso a sus datos biográficos y quieras publicarlos en GenRock50′s.

Pese a todo lo que decimos aquí, me queda una duda. Los dos sabemos que el talento de este grupo ha traspasado las fronteras políticas de los pueblos y que existen grupos similares con el mismo nombre de Los Ángeles Negros; regados por todo el mundo de habla hispana y más allá también. Un fenómeno bastante parecido a lo que ocurrió con el grupo Los Blue Caps (y muchos otros grupos con idénticos destinos sociales) en todo el mundo, aunque sin una identificación musical precisa; por ejemplo, existe un grupo Blue Caps que toca cumbias (en Perú creo).

Me gustaría, con tu ayuda, poder identificar fotográficamente y musicalmente (videos y mp3 mediante) a los “verdaderos” y originales “Los Ángeles Negros” chilenos, porque tengo entendido que existe un grupo con estilo similar en México y con un nombre similar se ha destacado también en el ancho mundo musical latinoamericano.

Espero tus novedades, agradecido por siempre.

En su respuesta Rubén me dice:

Es para mí un gusto poder colaborar contigo y tu blog. En cuanto a Los Ángeles Negros, te comento que es muy larga la trayectoria, como para que no se generen confusiones, que ellos mismos, muchas veces propiciaron.

La realidad nos dice que el grupo tuvo varias etapas y en varios países, lo que hizo que se interpretara que fuesen grupos distintos, pero nada más. Ellos siempre dejaron una puerta abierta para que, al retirarse ellos, otros usurparan el nombre. Ya te decía antes que no todos conocen al dedillo a sus integrantes y solo el nombre del grupo “vendía”.

También el retiro de algunos integrantes generó polémicas y vacíos significativos. Como podemos mencionar a Germain De La Fuente el vocalista, que al poco tiempo de firmar su retiro comenzo a utilizar el nombre de “Germain y sus Angeles Negros”.

Luego de varios años, el grupo decide radicarse en ciudad de México, lo que hizo que por lo menos en Sudamérica se creyera que ya no existían, pero el grupo siempre existió y bajo la batuta original de Mario Gutierrez guitarrista, único titular de los derechos de propiedad del nombre, mas allá de la existencia de muchos otros grupos que imitaban (calcaban) su estilo.

En este punto te cuento que el señor Nicolás Oliva (ya fallecido), era un importante manager de grupos y disqueras en la época de oro. Este señor los trajo a la Argentina y los representó durante unos años; es más, tenía una pequeña compañía grabadora en Córdoba.
Al retirarse el grupo para radicarse en México, él se autoproclamó dueño del nombre; y bueno, te imaginarás por qué Los Angeles Negros, aún existen en la Argentina: solo por una cuestión legal, pero no ética. Ellos no son los originales. Es una mentira en la forma de una prolija trampa legal, muy bien urdida.

Encontrarás páginas donde se presentan diferentes grupos con este nombre, pero aún así, no se puede torcer el poder de la verdad o de la “verdadera historia”. Tambien encontrarás diferentes posiciones ideológicas sobre quiénes son los verdaderos. ¡Pero amigo!, hace mas de 20 años que me ocupo del tema y tengo la fortuna de ser amigo de personas como Micky Alarcón y de Ismael Montes (fallecido en 2010), 2º Y 3º cantante del grupo en la etapa de oro.

Espero que todo ésto sirva como preámbulo de la verdadera historia, pero claro, lo citado sólo es la parte del inicio.

Rubén Darío

Los datos biograficos reales

Origen: San Carlos, Chile.
Grupo original: El grupo original con cambios a través del tiempo continúa con su fundador y directos Mario Gutiérrez en México DF.
Muchos otros grupos en varios países latinoamericanos tratan de de confundir esta historia: Argentina, Venezuela, USA.
Género musical: balada, pop y romántica.
Vigencia: desde 1967 hasta la actualidad
Sello discográfico: Emi Capitol

La verdaderoa historia

A finales de 1967, en la localidad de San Carlos, provincia de Ñuble, en CHILE; se reunieron los músicos Mario Gutiérrez (primera guitarra), Luis Alarcón (bajo), Federico Perenque (segunda guitarra) y Cristian Blazzer (batería); con el objeto de formar un grupo musical.

La necesidad de incorporar un tecladista y voz a su formación los hizo buscar a un nuevo integrante, Germain de la Fuente Maureira , quien ya trabajaba en centros nocturnos y tocaba acordeón, formaba parte de otro grupo llamado “Los Monarcas”. Luis Alarcón, compositor del tema “Quisiera no quererte más”, se retira por problemas de salud y su lugar lo ocupa el bajista Sergio Rojas.

Con esta formación ya consolidada,deciden participar en un festival en Chillán (Capital de la provincia de Ñuble). Radio “La Discusión” y el sello disquero “Indis” del empresario Raúl Lara. El resultado: ganaron el concurso y juntos grabaron su primer LP que los catapultaría a la fama.

Era marzo de 1968. Ganaron con un tema de su primer disco sencillo de 45 rpm titulado “Porque te quiero”, compuesto por Orlando Salinas. El otro lado de este sencillo contenía el tema“Día sin sol”, lo cuál lo convirtió en un éxito en muy corto tiempo.

A raíz de este éxito inicial, a finales de 1969, la filial chilena del sello disquero transnacional Odeón (hoy denominado EMI-Musica) se interesó en el grupo y con una llamada del director artístico de la empresa, Jorge Oñate, se concreta el sueño del grupo de grabar para una compañia de cobertura internacional.

A raíz de que Sergio Rojas y Cristian Blazzer decidieran retirarse por asuntos personales, la compañia disquera contrató a tres músicos para terminar ese disco LP. Ellos fueron: Miguel Ángel Concha (Nano) en el bajo, Jorge González en el teclado y Luis Ortíz en la batería, todos ellos acabados de llegar de Canadá y quienes fueron invitados por Mario Gutiérrez y Germáin de la Fuente a participar en forma estable en el grupo.

Con este álbum surge la primera invitación a viajar por el extranjero. En Abril de 1970, el grupo es contratado para actuar en Ecuador, obteniendo gran éxito. A raíz de ello, Los Ángeles Negros graban su segunda producción titulada “Y volveré” Este nuevo álbum amplía las posibilidades del grupo en el extranjero, puesto que obtienen nuevos contratos para actuar en Perú.

Es en ésa oportunidad que entra en escena Nicolás Oliva, representante argentino quién les ofrece trabajar juntos, ya que el nombre era conocido y con gran popularidad en varios países. Esa unión duró aproximadamente unos  diez años. Giras en Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Colombia, parte de Brasil, Venezuela, Centro América, Estados Unidos, Canadá, Puerto Rico, República Dominicana, Curaçao, Aruba; y finalmente México a finales de 1971. Su música se iba abriendo paso, de frontera en frontera, hasta abarcar toda América Latina.

En abril de 1974 se retira Germain con la idea de iniciar su carrera como solista. Su lugar lo ocupa Ismael Montes de Tepic, Nayarit, Mexico, con quién se graban tres discos de larga duración, entre ellos “Despacito” y “Bolerísimo”.

Ismael se retira dada la gran distancia geográfica entres México-Chile. Entonces, en 1977 ingresa el cantante Argentino Oscar Antonio Seín y graban el LP “Serenata sin luna”. En 1978 se retira Nano Concha para instalarse en Córdoba-Argentina, junto a Oliva para crear un sello discográfico. Su lugar lo ocupan momentaneamente bajistas chilenos. Al año regresa Nano Concha ya estando como vocalista Micky Alarcón y se grabarían tres discos entre ellos “Noche callada”, “Tres Palabras”, “Pasión y Vida”, continúan las giras y grabaciones.

En 1982, ya radicados en ciudad de México, las presentaciones y grabaciones continúan con giras internacionales proyectadas desde la capital azteca. En 1992, año en que se retira Nano Concha, decide regresar y retirarse del grupo también Jorge González, dejando únicamente como integrante original al fundador del mismo, Mario Gutiérrez.

Éste decide rescatar los sonidos y el estilo original, que se estaban perdiendo. Muestra de ello principalmente lo es el CD “Con alas nuevas“. Llegamos así hasta el día de hoy logrando recomponer y estabilizar la imagen perdida. Presentaciones en el “Auditorio Nacional de México” avalan la continuidad y dignificación de esta historia.

Esta es informacion  emanada directamente de Mario Gutiérrez por lo que se asegura  veracidad y es confirmada también por mi estudio personal Rubén Darío Serrano y por variados contactos relacionados con el grupo. También te envío un regalo como archivo, el primer simple grabado por el grupo.


Con relación a tanta confusión, puedo comentarte que como te decía anteriormente la primera de ellas se origina al poco tiempo de la separación de Germain De La Fuente del grupo original, hecho acaecido en 1974 y después de grabar 9 LPs en conjunto, etapa ésta que a mi entender -y la de muchos- es la más interesante del grupo. Ciertamente podrá haber otras opiniones al respecto, todas respetables por cierto.
Germain graba varios discos (1975-1976-1977-1978) como solista con la denominacion Germain De La Fuente pero en 1979 al grabar “Dos líneas paraleas”, la discografica decide agregar a partir de esa fecha el nombre de Angeles Negros a los discos de Germain, por lo que  los discos salen con éste nombre: “Germain y sus Ángeles Negros”. Claro, comienzan las confusiones sobre quien es uno u otro y tambien una interminable sucesion de litigios aun hoy, no resueltos.
No hay duda que lo que identifica a un grupo. más allá de lo bueno o no de la instrumentacion es el vocalista original, cosa que ademas queda registrado para la memoria de todos. Germain como solista se encargó de regrabar la mayoria de los éxitos obtenidos junto al grupo, cosa que también agigantó la ambigüedad y que también abrió las puertas para que cientos de grupos paralelos aparecieran, en muchos casos, amparados en leyes mal establecidad o burlándose de ella, en otros casos.
Bueno amigo, esto es otro aporte mas para ir aclarando algunas dudas al respecto, también habrá otras posturas; pero en mi caso, trato de manejarme con la mayor veracidad, seriedad  e idoneidad posible.

FORMACIÓN ORIGINAL
Mario Gutiérrez (Primera guitarra y dirección)
Luis Alarcón (Vocalista) QEPD
Cristian Blazzer (Baterista)
Sergio Rojas (Bajista)

FORMACIÓN CLÁSICA
Mario Gutiérrez (Director y primera guitarra)
Germáin de la Fuente (vocalista original)
Luis Ortíz (Baterista)
Jorge González (Teclados)
Nano Concha

FORMACIÓN ACTUAL EN MÉXICO
Mario Gutiérrez (Director, primera guitarra)
Antonio Saavedra (Voz)
Luis Astudillo (Batería)
Ajid Abad Galván (Teclados)
Mauricio Ruiz (Cantante)
Raúl Gasca (Bajista)

Esta historia continuará…

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Hubieron muchos cocreadores de la mal llamada “guitarra eléctrica”. Digo mal llamada “guitarra electrica” porque su nombre correcto debió ser: “guitarra electrónica”, dado que su sonido era amplificado (aumentado) originalmente mediante amplificadores de válvula electrónica, recientemente inventados también.

Y digo que hubieron muchos cocreadores, porque la invención de la “guitarra electrica” surgió de la necesidad colectiva de sus ejecutores de dotarle del volumen que le permita ser escuchada en un ambiente ruidoso o en el ámbito de una orquesta.

Fueron realmente muchos cocreadores porque quien esto escribe, cree firmemente ser uno de los que tuvieron una experiencia paralela “de garage”1 a la de muchos de sus verdaderos creadores; entre ellos el joven Lester William Polsfuss (Les Paul).

Por toda Internet podremos encontrar la biografía completa de Les Paul, como músico de jazz y como certificado cocreador de la “guitarra eléctrica” y de muchos otros dispositivos de vanguardia en la música electrónica; como por ejemplo el grabador analógico multipista. Recomiendo visitar el sitio http://goo.gl/aEEVV para ampliar nuestro conocimiento sobre la amplia obra creativa de este músico, dentro de la especialidas de la electrónica del sonido.

En esta publicación y con el permiso de ustedes, me tomaré la libertad de contar mi propia historia de descubrimientos sobre el sonido de las “guitarra eléctricas”, que me di el gusto de fabricar con mis propias manos, como verdadero luthier aficionado. Mi entusiasmo por construir las guitarras eléctricas ha sido tan fuerte que llegué a crear tres guitarras en total, una de ellas fue un bajo electrónico. Buscaré las fotos de ésas guitarras, para mostrárselas.

Debo decirles que los relatos que escribo a continuación son todos absolutamente verídicos, y deseo que puedan perdurar en este blog por siempre. Por otra parte quiero dedicar este relato a mi amigo de la infancia Francisco Herrera (Paco), que está en el cielo y que fue quien me acompañó en las experiencias de investigación sobre las partes de un micrófono magnético, capaz de captar las vibraciones de las cuerdas metálicas.

Yo aún no ejecutaba la guitarra, pero mi amigo Paco “la hacía chala”, habilidad que exhibía tocando y cantando en las veredas del barrio donde vivíamos nuestra adolescencia. Fue justamente él quien me explicó las primeros tonos y cómo ellos debían ejecutarse. Héctor Acosta, un amigo de Paco, se animó a cantar (muy bien), los primeros rocks.

Pero todavía nos faltaba alguien importante musicalmente en un grupo: el baterista. No tuvimos que buscar mucho: porque en realidad no buscábamos un baterista profesional, sino alguien que se anime a “aporrear” un parche (de nonato) o “hacer de baterista”. Esa función la cumplía perfectamente Francisco Gargallo (Pancho), otro querido amigo del barrio.

Nos reuníamos en un ambiente que le llamábamos “la esquina”, una habitación grande y calurosa (techo de zinc), con entrada independiente, que mi familia usaba a modo de altillo (para guardar muebles, bicicletas y cosas sin uso) y allí fuimos armando el grupo que luego bautizaríamos como Los Valiant. Mi padre fue quien se animó a representarnos (comercialmente) en los primeros tiempos. Nunca pude creer que llegaríamos a cobrar por nuestras supuestas “presentaciones artísticas”.

Todos los recursos humanos, por decirlo de algún modo, estaban conformados y acordados. Solo faltaban, nada menos que los instrumentos musicales electrónicos, que debíamos fabricar, porque comprar, era imposible por lo caro. Practicábamos con guitarras criollas “comunes”.  ¿La batería?, brillaba por su ausencia. Pancho había logrado comprarse -a crédito en Casa Moglia- un primitivo redoblante (con parche de nonato) y por supuesto, todavía no teníamos ni el platillo, ni el pié del redoblante, ni tampoco el bombo con su mecanismo de pedal.

Cuando era adolescente, yo cursaba los años de la importante Escuela Industrial de la Nación (“La Industrial”), que funcionaba solo a dos cuadras de mi casa. Teníamos doble turno de cursado: en el ciclo básico por la mañana: la teoría y por la tarde: el taller con variadas escpecialidades: herrería, carpintería, electricidad, fundición y otras.

Corrían los años de 1960 y el espíritu inquieto propio de mi generación me impulsaba a reunirme con amigos del barrio que tocaban la guitarra y cantaban temas de la época. En el aire estaban las canciones de Los Teen Tops con Enrique Guzmán (mexicanos) y de Los Pick Ups con Horacio Ascheri (argentinos).

Impulsado por la curiosidad de saber cómo funcionaban las guitarras eléctricas y aprovechando los materiales electrónicos que mi padre guardaba en un cajón, como estudiante de un curso de radiotécnico por correspondencia; por las siestas interminables de los sábados y domingos, con la revista Hobby en la mano, un auricular telefónico y un diodo de germanio que compré; me armé una radio de galena que ponía en mis oídos la potente señal de la nueva LV11 Radio de Norte de Santiago del Estero.

Era una señal muy potente y clara que a veces molestaba por las noches, no me dejaba dormir2. Recuerdo que fue una conquista tecnológica, tan grande para mí, que me animó a ver -en el siguiente paso- de qué manera podía construirme una guitarra eléctrica. A partir de éste logro personal, nunca más pude usar mi reloj despertador a cuerda, ya que “la galenita” empezaba a sonar fuente nuevamente a partir de las seis de la mañana, cuando reiniciaba la transmisión la querida LV11. Los ojos como “dos de oro” me mantenía despierto hasta la hora de levantarme.

Las prácticas del taller de carpintería y herrería de mi escuela, me motivaron -por otra parte- a intentar la fabricación de una guitarra eléctrica que, en principio debía ser de madera maciza o con un perfil de hierro con la forma tradicional de una guitarra, pero sin su parte acústica resonante, ya que debía ponerle unos captores (micrófonos) y amplificar electrónicamente el sonido para que pudiera escucharse.

Llegó el turno de intentar fabricar el micrófono. Mi padre se había armado una radio de válvulas para aprobar su curso por correspondencia y al momento ya funcionaba perfectamente. Con el dedo, como inyector de señales, pude comprobar dónde se encontraba la entrada a la etapa de audio de ésa radio. A duras penas pude atar un cable de micrófono al punto de entrada y la malla al chasis. Por el otro extremo de ése cable apantallado lo conecté a los bornes del auricular telefónico (magnético) de mi “radio a galena”.

Por otro lado, a mi guitarra criolla común, le cambié solo la cuerda prima por una metálica. De esta manera todo estaba listo para la prueba. Encendí la radio y puse el dial en un punto en que no captara ninguna emisora3. Después acomodé el auricular en el hueco de la guitarra acercando el entrehierro lo más cerca posible de la única cuerda metálica que tenía mi guitarra “común”.

¡Y la magia se hizo! Por los parlantes de la radio comenzó a escucharse -muy fuerte- el agradable sonido de la cuerda metálica instalado provisoriamente en mi guitarra criolla. Intenté hablar por el auricular, pero al no tener la lámina vibrante no se escuchó mi voz, para nada; tampoco existía acople acústico, un defecto que ocurría en las guitarras criollas amplificadas con un micrófono común de cristal, metido en el hueco de la caja de resonancia. Hubiera agradecido mucho a quien en ése preciso instante me hubiese sacado una foto de mi cara4: una mezcla de asombro, triunfo y alegría. Mi madre más entusiasmada que yo, gritaba con su prodigiosa garganta, festejando -como loca- mi alegría y entusiasmo.

Paco tenía un micrófono desarmado en sus manos -que consiguió de un amigo-, me lo trajo para mostrármelo. Me percaté que adentro había una bobina de alambre de cobre muy fino que rodeaba a unos imanes. De la bobina salía un cable apantallado. Su construcción no podía ser más simple.

De inmediato fuimos a comprar el alambre de bobinado en “Pavén y Mosca” que, en principio no conseguimos porque el alambre era muy fino y su manipuleo era casi imposible.Tuvimos que esperar a que el comerciante pidiera a su proveedor ése alambre, para tenerlo finalmente. ¿Y los imanes para el micrófono? Buscamos un parlante roto y le sacamos el imán de Alnico. Agarramos el imán cilíndrico en una morsa de herrero y lo golpeamos con una pesada masa. Obtuvimos fragmentos del imán que luego usaríamos en nuestro micrófono ubicándolos en el centro de la bobina.

Entraba ahora en consideración la parte de madera de mi primera “guitarra electrónica”. La revista Hobby, siempre ha sido la fuente de toda inspiración constructiva casera de la época. Un día se publicó la construcción de una guitarra eléctrica completa. Me leí (tragué) el artículo completo y pude enterarme de algunos detalles que no había tenido en cuenta. Mi guitarra improvisada estaría formada por un mástil al que pegaría una madera dura bién estacionada como diapasón. En él dibujé los trastes copiando su espaciamiento de mi guitarra común. En la Ferretaría “La bola de oro”, que todavía existía en la intersección de las calles La Plata y Pellegrini, nos enteramos que vendían el perfil de traste5 para insertar en el diapasón. Así lo hice con total éxito. Claro que mis prácticas en variados talleres de “La Industrial”, eran fundamentales para mis ambiciones constructivas.

Una copia casi exacta del cabezal de mi guitarra criolla alcancé a construir para mi guitarrita eléctrica. En una popular casa de música “Casa Olivares” encontré los clavijeros que pude adaptar finalmente al falmante cabezal.

Ni lerdo ni perezoso. en el taller que había inprovisado en mi habitación, construí el único micrófono que le pondría a mi futura guitarra, cuyo perfil sería un hierro dulce del 8 (8 mm de diámetro)6 copiando la forma del perímetro de la guitarra de mi amigo Paco: una guitarra argentina -famosa a la sazón- fabricada en Buenos Aires por un tal Morgabi, de marca Morgan.

En la siguiente foto puede apreciarse como lucían éstas “guitarras silueta” finalmente. Por su parte mi amigo Paco, construía a la vez, su propia “guitarra silueta”. Y el grupo Los Valiant se armó originalmente así. En ésas épocas, (corría el año 1960) casi todo era “improvisado con carácter de definitivo”, y eso -por supuesto- ocurría en todo el planeta Tierra, signado por la recientemente creada música de rock and roll.

Y por supuesto que nos tocó ingresar a la evolución musical de nuestros instrumentos electrónicos que poco después se mostraron asi:

Pero no fueron, estos dos modelos las únicas guitarras que alcancé aconstruir en mi vida. También constuí un bajo electrónico para mi amigo Pachi Pinto7 ya que él tocaba el bajo y no tenía una guitarra bajo, tal como puede verse en esta foto.

NOTAS:
  1. Experiencia que solo se aplicaba al país del norte, cuyas familias de clase media con un alto poder adquisitivo, en los años 50′s, como para dotar a sus casas con garages para sus automóviles.
  2. La transmisión llegaba hasta la 01:00 de cada madrugada.
  3. En aquéllos tiempos solo emitía LV11 y Radio Nacional en AM, no existían las radios de FM.
  4. No existían tampoco las cámaras fotográficas digitales, que hoy disfrutamos.
  5. Marcas metálicas con preciso espaciado armónico colocados en el mástil de la guitarra.
  6. Lo hice en el taller de herrería de ‘La Industrial’.
  7. En la foto anterior aparece a la derecha.

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Recalculando… Obviamente tus oídos no están ahora preparados para la eterna música del grupo norteamericano “The Credence Clearwater Revival”. Nuestros oídos y nuestra mente, necesariamente tienen que recalcular hacia atrás en el tiempo para situarnos con el ánimo justamente preparado para escucharlos. Tendremos que reconocer que ellos han marcado una importante época de transición en la rica historia del rock and roll, cuando el “rock tradicional” -recién nacido- fue capaz de influenciar en la “música country” norteamericana a finales de los años 60′s.

Y no hablo de influencia musical solamente, también éramos testigos de la evolución final de la “guitarra normal” hacia la “guitarra electrónica”, imaginada y creada por Les Paul en 1941. Les Paul fue pionero en el desarrollo de las guitarras de cuerpo macizo, con el diseño de los modelos “Gibson Les Paul”, que adoptaron su nombre (véase http://goo.gl/y9NKs).

¿El resultado?, con un flamante sonido de estridentes guitarras electrónicas y una agradable música rítmica para llenar esos años de 1970, apareció este grupo exitoso y muy novedoso. Ejecutaban una música simple, cadenciosa y rítmica; muy alejada -por suerte- del “heavy metal”, que se insinuaba muy agresivamente también en ésa misma época. La primera guitarra eléctrica de John Fogerty -el cantante del grupo- fue una Silvertone con un amplificador de cinco vatios que adquirió en Sears por 80 dólares.

En los años sesenta, con The Golliwogs, Fogerty tocó una Fender Mustang que posteriormente cambió por una Rickenbacker 325, que equipó con un vibrato Bigsby. Durante sus primeros años con Creedence Clearwater Revival, Fogerty tocó una Gibson ES-175 que fue robada y reemplazada por una Gibson Les Paul. Durante esta etapa, Fogerty usó al menos dos Les Paul, una de ellas con un vibrato Bigsby.

Durante su carrera en solitario, Fogerty continuó usando guitarras Gibson como Les Paul Junior y Les Paul Goldtop, así como varias guitarras Fender, incluyendo una Fender Telecaster modificada con un humbucker en posición central, y una Fender Stratocaster con dos humbuckers Fender Telecaster Deluxe. Como amplificadores, usa Mesa Boogie, Seymour Duncan y Marshall.10 En los últimos años, Fogerty ha utilizado un gran número de guitarras con las que ha salido de gira. Además de las ya mencionadas, utiliza cuatro PRS, dos guitarras acústicas Taylor, dos Ernie Ball y una Maton BB1200.11

Hoy, nuestros veteranos oídos, acostumbrados a ellos, lo agradecen y se disponen a una escucha que se prolonga -en este caso- por el tiempo que dura la ejecución del LP elegido para escuchar (por ejemplo “The Very Best”), que presentamos aquí, entre otros. Este cd fue elegido con la intención de abarcar una muestra -lo más completa posible- de la obra musical que nos dejó este grupo.

Nuestros jóvenes músicos hoy pueden escucharlos atentamente para anotarse en los próximos pasos evolutivos que dará la música de rock, hacia una música fuerte, melódica y armónica; nada disonante, ni estrepitosa, ni malsonante. Amén.

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Este grupo, liderado por Johnny Burnette, es considerado altamente original porque  interpretaba el rock and roll de los años 50′s; ésa música que aún estaba en vías de consolidarse. Hoy les presentamos el LP Lonesone Train Rockabilly, de éste trío.

En Internet se dispone de abundante información biográfica de este típico y prestigioso grupo de rock.

Aunque probablemente nunca hayas oído hablar de El trío de rock and roll, te garantizo que con gran placer he escuchado por lo menos un LP. Lamentablemente, como la mayoría de los pioneros del rockabilly, nunca se las arreglaron para conseguir un gran éxito nacional, ellos lograron más éxito fuera de los Estados Unidos de Norte América.

Los muchachos de Burnette escribieron “Rockabilly Boogie” en 1953. Su error no fue de la calidad de la grabación hasta 1957, solo que fue lanzado después del éxito de Elvis. Aunque le supera en habilidad, el trío de rock and roll siempre careció del carisma de Elvis Presley.

Sólo había dos sesiones de grabación juntos antes de separarse en 1957. Durante su reencarnación se dejó un cuerpo de rock y canciones como “Terapia de Rock”, “Midnight Train”, “Tear It Up”, “Oh Baby Babe” y “Lonesome Tears In My Eyes”. Después de la disolución de la banda, Burlison legó al mundo de la música de un cheque de pago confiable. Cuando finalmente regresó a finales de 1980, descubrió una base de fans de dioses de la guitarra clamando por saber cómo se logra el sonido de trío.

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